EN

El fondo de IA más exitoso del año se deshizo en tres semanas

Puedes tener razón sobre el futuro de la inteligencia artificial y perderlo todo igual. Si usas suficiente deuda, el mercado puede obligarte a vender mucho antes de que tu tesis llegue a cumplirse.

Publicado el 1 de agosto de 2026 · por Alex · Fondos de cobertura · Apalancamiento · Inteligencia artificial

Situational Awareness LP arrancó a finales de 2024 con 225 millones de dólares y llegó a gestionar alrededor de 45.000 millones. Su fundador, Leopold Aschenbrenner, no llegaba a los veinticinco años y venía de trabajar en OpenAI, de donde salió en 2024 en circunstancias que la empresa describió como una divulgación indebida de información y que él siempre discutió.

La tesis era simple y resultó ser correcta: la inteligencia artificial iba a crecer durante años, así que había que estar en los chips, las memorias y los centros de datos. Acumuló más de un 1.000% de rentabilidad desde su lanzamiento y un 439% neto solo en el primer semestre de 2026.

En julio perdió un 67% y terminó vendiendo su cartera pública entera. Este artículo es sobre por qué tener razón no bastó.

El detalle que lo explica casi todo

El fondo operaba con un apalancamiento cercano a cuatro veces su capital en las posiciones públicas. Mientras el mercado subía, eso multiplicaba las ganancias — de ahí las cifras espectaculares.

El problema del apalancamiento es que no distingue direcciones. Bastó un cambio de sentimiento para que el mismo mecanismo funcionara al revés, y en julio el sector se movió con violencia.

ReferenciaCaída
Índice de semiconductores de Filadelfia−28,6% desde el máximo del 22 de junio
Índice de momentum tecnológico de Morgan Stanley−53,5%
El fondo, en el mes−67%

La carta del 24 de julio

Con las pérdidas acumulándose, el fondo envió una carta a sus inversionistas describiendo la caída como una de las oportunidades más atractivas desde comienzos de 2025, e invitándolos a comprometer capital nuevo antes del 1 de agosto.

El capital no llegó a tiempo. Seis días después, el 30 de julio, Goldman Sachs, JPMorgan y Bank of America exigieron garantías adicionales. Sin capacidad de cubrirlas, la venta dejó de ser una decisión.

La secuencia que abrió el debate

Acá conviene ser preciso, porque se trata de una empresa con nombre y de hechos que nadie ha probado.

Lo reportado es lo siguiente: días antes del desenlace, Citadel Securities —el brazo de creación de mercado del grupo— planteó públicamente la posibilidad de que la Reserva Federal sorprendiera con una subida de tasas. Ese escenario no estaba descontado, y las acciones ligadas a la inteligencia artificial reaccionaron con caídas.

Días después, tras la liquidación forzada, Citadel —el fondo— compró la cartera pública completa, ya con fuertes descuentos. Y en las jornadas siguientes el sector rebotó con fuerza; el Kospi coreano llegó a subir un 18% y recuperó casi toda la caída de la semana.

La secuencia llama la atención y ha sido comentada ampliamente en la prensa financiera. Nada de esto demuestra que existiera una estrategia coordinada ni una manipulación del mercado. Son dos entidades distintas dentro del mismo grupo, una opinión pública sobre política monetaria es perfectamente legítima, y comprar activos en una liquidación forzada es una actividad habitual y legal. Lo que queda es una secuencia incómoda, no una acusación.

La lección, que no es sobre Citadel

Lo importante de esta historia no es quién compró. Es que una tesis correcta y demasiada deuda son incompatibles.

La inteligencia artificial probablemente sí crezca durante años. Ese fondo probablemente tenía razón. Pero el apalancamiento introduce una condición que la tesis no contempla: no basta con acertar el destino, hay que sobrevivir al camino. Y con cuatro veces el capital prestado, el margen para equivocarse en el momento es prácticamente cero.

Lo que queda abierto

El fondo vendió su cartera pública, pero conservó las posiciones privadas —entre ellas una participación de unos 5.000 millones de dólares en Anthropic, tomada a una valoración cercana a los 60.000 millones—. Esa parte no se liquida en un día malo porque no cotiza, lo cual es a la vez su protección y su límite.

Y queda la pregunta que importa para el resto del mercado: el sector ya vio cómo termina un fondo sobreapalancado. Lo que todavía no sabe es cuántos más están operando con la misma estructura.

Los hechos descritos provienen de lo reportado por medios financieros a finales de julio de 2026. Las cifras del fondo corresponden a esas mismas fuentes.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasó con el fondo Situational Awareness?

Arrancó a finales de 2024 con 225 millones de dólares, llegó a gestionar alrededor de 45.000 millones y acumuló más de un 1.000% de rentabilidad desde su lanzamiento, con un 439% neto solo en el primer semestre de 2026. En julio perdió un 67% y terminó vendiendo su cartera pública entera.

¿Por qué tener razón sobre la IA no le bastó?

Porque operaba con un apalancamiento cercano a cuatro veces su capital en las posiciones públicas. El apalancamiento no distingue direcciones: multiplicó las ganancias mientras el mercado subía y funcionó igual de rápido al revés cuando el sector se movió con violencia en julio.

¿Qué es una liquidación forzada?

El momento en que vender deja de ser una decisión. El 30 de julio Goldman Sachs, JPMorgan y Bank of America exigieron garantías adicionales; sin capacidad de cubrirlas, la cartera se vendió por obligación. La carta a los inversionistas pidiendo capital nuevo era del 24 de julio: no llegó a tiempo.

El video

Este artículo es la versión escrita del análisis del sábado.

Ver el video en TikTok · Seguir el canal

Ver todos los artículos Glosario Seguir en TikTok

Guías relacionadas

Cómo invertir en la bolsa de Estados Unidos desde cualquier país Qué es un ETF y cómo elegir uno