¿Qué es el PER de una acción?
Actualizado el 24 de agosto de 2026 · por Alex
El PER (o P/E, del inglés price-to-earnings) divide el precio de una acción por la ganancia que genera esa acción en un año. Si una acción vale 100 y gana 5 por año, su PER es 20: estás pagando veinte años de ganancias actuales por ella.
El PER responde una pregunta simple: cuántos años de ganancias actuales estás pagando. Un PER de 20 significa que, si la empresa siguiera ganando exactamente lo mismo todos los años, tardarías veinte años en recuperar lo que pagaste.
Puesto al revés, es un termómetro de expectativas. Un PER alto no dice que la acción esté cara: dice que el mercado espera que las ganancias crezcan. Nadie paga 40 años de ganancias por una empresa que va a ganar lo mismo para siempre; lo paga porque cree que en tres años va a ganar el doble.
Es la forma más rápida de comparar dos empresas del mismo sector. Si dos bancos parecidos cotizan a PER 9 y PER 15, la pregunta interesante es qué ve el mercado en el segundo que no ve en el primero — o qué riesgo le ve al primero que no le ve al segundo.
La palabra clave es del mismo sector. Comparar el PER de una tecnológica con el de una eléctrica no dice nada: son negocios con ritmos de crecimiento y necesidades de capital completamente distintos. Un PER de 12 es alto para una minera y bajísimo para una empresa de software.
Creer que PER bajo es sinónimo de barato. Es el error más común y el más caro.
Un PER bajo suele significar una de tres cosas: que el mercado espera que las ganancias caigan (y entonces el PER real futuro es mucho más alto de lo que parece), que el negocio está en una industria en declive, o que hay un problema que todavía no se ve en los números. A esto se le llama trampa de valor: la acción parece barata durante años, y sigue pareciéndolo mientras el negocio se deteriora.
El otro error es usar el PER en empresas que no tienen ganancias. Si la ganancia es cero o negativa, el PER no existe o da un número sin sentido. En esos casos hay que mirar otras cosas: crecimiento de ingresos, margen bruto, flujo de caja.
Regla práctica: el PER no es una conclusión, es una pregunta. Un número raro —muy alto o muy bajo— te dice dónde mirar, no qué hacer.