La cifra impresiona hasta que se mira de dónde viene. De las noventa y seis
empresas del índice, prácticamente todo el movimiento lo explican dos:
Samsung y SK Hynix, los dos mayores fabricantes mundiales de
chips de memoria, que juntas pesan alrededor del 46% del
índice.
Por qué eso importa y no es un detalle técnico
Un índice ponderado por tamaño no es un promedio del país: es un promedio del
dinero. Cuando dos empresas pesan casi la mitad, comprar el índice coreano no es
diversificar en Corea del Sur — es comprar memorias con un poco de todo lo demás
encima.
Es el mismo fenómeno que hace que el S&P 500
dependa de un puñado de tecnológicas, solo que llevado al extremo. La diferencia
es que en el caso coreano el sector es uno solo y muy cíclico.
La parte que preocupa de verdad
La euforia dejó de ser un asunto de fondos. Hay jubilados en Corea del Sur
hipotecando su vivienda y pidiendo crédito para comprar estas dos acciones,
porque las ven subir rápido y porque otros están ganando dinero.
Ese es el síntoma que importa. No el precio: la desaparición de la
percepción de riesgo. Cuando alguien pone su casa como garantía para
comprar acciones de un sector cíclico, no está calculando un retorno esperado:
está reaccionando al miedo a quedarse fuera.
Y hay una segunda señal en el mismo sitio: aparecieron
ETF apalancados sobre cada una de esas dos acciones.
Esos productos no nacen porque alguien los pida: nacen cuando hay demanda
suficiente de gente dispuesta a multiplicar la exposición. Es una consecuencia
de la euforia, no una causa.
El catalizador que puede corregir los precios
Nada de esto significa que Samsung y SK Hynix no valgan lo que valen. La
demanda de memoria para centros de datos es real y grande.
Pero hay un dato concreto que puede cambiar la aritmética: la china
CXMT empezó a producir memoria de alta velocidad a precio más
bajo. En un negocio de commodity —y la memoria lo es, por mucho que ahora no lo
parezca— un competidor nuevo con precio agresivo es el catalizador clásico de una
corrección.
La lección, que no es sobre Corea
Antes de comprar un índice conviene mirar cuánto pesan sus tres primeras
posiciones. Si suman más de un tercio, no estás comprando un país ni un mercado:
estás comprando esas tres empresas con un envoltorio que parece
diversificación.
Preguntas frecuentes
¿Por qué subió tanto el Kospi de Corea del Sur?
El índice subió un 27% en mayo, pero de sus noventa y seis empresas prácticamente todo el movimiento lo explican dos: Samsung y SK Hynix, los dos mayores fabricantes mundiales de chips de memoria, que juntas pesan alrededor del 46% del índice.
¿Comprar el índice coreano es diversificar en Corea del Sur?
No. Un índice ponderado por tamaño no es un promedio del país, es un promedio del dinero. Con dos empresas pesando casi la mitad, comprar el Kospi es comprar memorias con un poco de todo lo demás encima, y la memoria es un sector muy cíclico.
¿Qué señales de euforia aparecieron en el mercado coreano?
Jubilados hipotecando su vivienda y pidiendo crédito para comprar esas dos acciones, y ETF apalancados creados sobre cada una de ellas. Ninguna de las dos es una causa: son consecuencias de que desapareció la percepción de riesgo. El catalizador concreto a vigilar es la china CXMT, que empezó a producir memoria de alta velocidad más barata.