Mientras el dinero corre hacia la inteligencia artificial, Berkshire acumuló un récord de efectivo y salió de los negocios más aburridos y previsibles que tenía. Las dos cosas a la vez dicen algo.
Publicado el 3 de junio de 2026 · por Alex · Berkshire Hathaway · Consumo · Estrategia
Berkshire Hathaway cerró el primer trimestre de 2026 con un récord de unos 380.000 millones de dólares entre efectivo y letras del Tesoro. Y en el mismo período salió por completo de varias posiciones que parecían intocables.
| Posición vendida por completo | Tamaño |
|---|---|
| Visa | ~2.910 millones de dólares |
| Mastercard | ~2.280 millones |
| UnitedHealth | ~1.660 millones |
| Domino’s Pizza | ~1.400 millones |
| Aon | ~1.270 millones |
| Amazon | ~525 millones |
La explicación fácil es que Warren Buffett ya no lleva el timón y que Greg Abel está ordenando la cartera a su manera. Es cierto y es parte de la historia. Pero no explica el resto.
Visa y Mastercard son prácticamente peajes del consumo mundial: cada pago que alguien hace en cualquier parte les deja una fracción. Es el tipo de negocio que Berkshire compró históricamente para no venderlo nunca.
Si se sale de los dos a la vez, la duda razonable no es sobre las empresas. Es sobre el consumidor — sobre cuánto le queda por gastar a la gente que hace esos pagos. Y ahí hay un dato que se repite en muchos países: las familias dependen cada vez más del crédito y aplazan más deuda. El gasto puede verse fuerte justo antes de desacelerarse.
Berkshire no salió corriendo de la tecnología. En el mismo período abrió posición en Alphabet, y meses después reforzó esa apuesta con una inversión adicional de 10.000 millones de dólares en una colocación privada. También cerró la compra de la constructora Taylor Morrison por unos 6.800 millones.
Así que no es "vender tecnología" ni "salir del mercado". Es algo más específico: vender negocios excelentes pero caros y expuestos al consumo, y comprar negocios con balance fuerte, caja sólida y capacidad de aguantar un entorno peor.
La señal más fuerte no está en lo que vendieron. Está en el efectivo que decidieron conservar. Berkshire no parece estar apostando a un colapso: parece estar diciendo algo más incómodo y más útil, que es que el riesgo ya no se está pagando bien.
Tener un récord de efectivo cuesta dinero — es rentabilidad que se deja sobre la mesa mientras el mercado sube. Que alguien acepte ese costo voluntariamente significa que prefiere la opción de comprar barato más adelante antes que la ganancia segura de hoy. No es pesimismo: es subir el listón.
Mientras tanto, los problemas de fondo siguen ahí: bonos a 10 y 30 años altos, presión sobre el crédito, refinanciación inmobiliaria pendiente y costos energéticos subiendo por el consumo de los centros de datos.
Las posiciones citadas provienen del reporte trimestral de participaciones de Berkshire Hathaway correspondiente al primer trimestre de 2026.
Cerró el primer trimestre de 2026 con un récord de unos 380.000 millones de dólares entre efectivo y letras del Tesoro. Mantener esa caja cuesta dinero mientras el mercado sube, así que aceptar ese costo es en sí mismo una declaración sobre cómo se está pagando el riesgo.
De Visa (unos 2.910 millones de dólares), Mastercard (2.280), UnitedHealth (1.660), Domino’s Pizza (1.400), Aon (1.270) y Amazon (525). Visa y Mastercard son peajes del consumo mundial, del tipo de negocio que Berkshire compraba para no vender nunca.
No. En el mismo período abrió posición en Alphabet y meses después reforzó con 10.000 millones de dólares en una colocación privada, además de comprar la constructora Taylor Morrison por unos 6.800 millones. El patrón es más específico: vender negocios excelentes pero caros y expuestos al consumo, y comprar balance fuerte.
Este artículo es la versión escrita del análisis del sábado.
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