| Posición vendida por completo | Tamaño |
| Visa | ~2.910 millones de dólares |
| Mastercard | ~2.280 millones |
| UnitedHealth | ~1.660 millones |
| Domino’s Pizza | ~1.400 millones |
| Aon | ~1.270 millones |
| Amazon | ~525 millones |
La explicación fácil es que Warren Buffett ya no lleva el timón y que Greg Abel
está ordenando la cartera a su manera. Es cierto y es parte de la historia. Pero
no explica el resto.
Por qué salir de Visa y Mastercard es la pista
Visa y Mastercard son prácticamente peajes del consumo mundial: cada pago que
alguien hace en cualquier parte les deja una fracción. Es el tipo de negocio que
Berkshire compró históricamente para no venderlo nunca.
Si se sale de los dos a la vez, la duda razonable no es sobre las empresas.
Es sobre el consumidor — sobre cuánto le queda por gastar a la
gente que hace esos pagos. Y ahí hay un dato que se repite en muchos países: las
familias dependen cada vez más del crédito y aplazan más deuda. El gasto puede
verse fuerte justo antes de desacelerarse.
Lo que no vendió, que dice más que lo que vendió
Berkshire no salió corriendo de la tecnología. En el mismo período
abrió posición en Alphabet, y meses después reforzó esa apuesta
con una inversión adicional de 10.000 millones de dólares en una
colocación privada. También cerró la compra de la constructora
Taylor Morrison por unos 6.800 millones.
Así que no es "vender tecnología" ni "salir del mercado". Es algo más
específico: vender negocios excelentes pero caros y expuestos al consumo, y
comprar negocios con balance fuerte, caja sólida y capacidad de aguantar un
entorno peor.
La lectura que queda
La señal más fuerte no está en lo que vendieron. Está en el efectivo que
decidieron conservar. Berkshire no parece estar apostando a un colapso: parece
estar diciendo algo más incómodo y más útil, que es que
el riesgo ya no se está pagando bien.
Tener un récord de efectivo cuesta dinero — es rentabilidad que se deja sobre
la mesa mientras el mercado sube. Que alguien acepte ese costo voluntariamente
significa que prefiere la opción de comprar barato más adelante antes que la
ganancia segura de hoy. No es pesimismo: es subir el listón.
Mientras tanto, los problemas de fondo siguen ahí: bonos a 10 y 30 años
altos, presión sobre el crédito, refinanciación inmobiliaria pendiente y costos
energéticos subiendo por el consumo de los centros de datos.
Las posiciones citadas provienen
del reporte trimestral de participaciones de Berkshire Hathaway correspondiente
al primer trimestre de 2026.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto efectivo tiene Berkshire Hathaway?
Cerró el primer trimestre de 2026 con un récord de unos 380.000 millones de dólares entre efectivo y letras del Tesoro. Mantener esa caja cuesta dinero mientras el mercado sube, así que aceptar ese costo es en sí mismo una declaración sobre cómo se está pagando el riesgo.
¿De qué posiciones salió Berkshire por completo?
De Visa (unos 2.910 millones de dólares), Mastercard (2.280), UnitedHealth (1.660), Domino’s Pizza (1.400), Aon (1.270) y Amazon (525). Visa y Mastercard son peajes del consumo mundial, del tipo de negocio que Berkshire compraba para no vender nunca.
¿Berkshire está saliéndose de la tecnología?
No. En el mismo período abrió posición en Alphabet y meses después reforzó con 10.000 millones de dólares en una colocación privada, además de comprar la constructora Taylor Morrison por unos 6.800 millones. El patrón es más específico: vender negocios excelentes pero caros y expuestos al consumo, y comprar balance fuerte.